PALENTINOS EN AMÉRICA.
Tristán Llorente, natural de
Castromocho, en la conquista de Tierra Firme.
Tristán LLorente debió nacer en
los albores del siglo XVI y se fue a Indias en plena mocedad. De los datos que
de él poseemos deducimos que intervino en la conquista de Tierra Firme como
soldado sin hacer especial carrera. Posteriormente, asentado en la ciudad de
Nombre de Dios debió dedicarse al comercio-acaso de perlas- en consorcio con el
doctor Luis de Cabreros, a quien a la postre nombraría albacea y heredero
universal de sus bienes.
En la ciudad de Nombre de Dios se
encontraba el 13 de abril de 1583 cuando otorga testamento ante Francisco
Quijada, escribano de S. Majestad Juan Báez, otro conocido comerciante que
anteriormente había traficado desde
Sevilla, está presente como testigo y firma en su nombre, tras confesar el
testador que no sabía firmar. Los nombres de los demás testigos no ofrecen
especiales sugerencias.
Es la cabecera de esta escritura
de últimas voluntades, donde el otorgante deja de manifiesto su
procedencia:"...natural de la villa de Castromocho ques en los rreinos de
Castilla, hijo lexítimo de Alonso LLorente y de Bríxida su muger...". Y
también su situación: "Estante al presente en esta ciudad de Nombre de
Dios destos rreynos de Tierra Firme de las Yndias del Mar Océano, estando
enfermo del cuerpo e sano de la voluntad y en todo mi seso...".
Por lo que podemos saber a partir
de sólo algunas cláusulas testamentarias, no tiene herederos forzosos, ni en
línea ascendente ni descendente; y por lo que los viejos del lugar testifican
casi cuarenta años más tarde, tuvo dos hermanos, Pedro y Francisco, y una
hermana, María, casada con Francisco de Melgar, y que vivían estos últimos
"al Arrabal de la villa, pasada la Puente".
Si hemos de creer al viejo del
lugar y fiarnos de su memoria, Tristán Llorente vivió con su padre Alonso
"a la fortaleza, en las casas de Francisca Herradora". Pablo Alonso,
barbero del lugar, que había nacido con el siglo y testifica en 1589 en un
proceso sobre la Capellanía fundada por Tristán, afirma haber conocido a éste cuando era mozo antes de irse
a las Indias. La ubicación de su morada es de importancia; pero no queda claro
en el testimonio del señor Pablo. Si lo traducimos por vivir en la fortaleza
tendríamos que concluir que se trataba de una familia de hidalgos al servicio
de los señores condes de Benavente de quien era el señorío de Castromocho; si
lo traducimos por vivir junto a la fortaleza, pudiera no serlo. El que señale
que aquellas casas son ahora ( en 1589) ocupadas por Francisca la Herradora se
inclina a aceptar la segunda traducción.
Es indudable su profunda amistad
y confianza con el doctor Luis de Cabreros. Residía en la ciudad de Nombre de
Dios y su título académico parece que no era de índole eclesiástica. Parece que
por el año 1553 el doctor Cabreros tenía proyectado su viaje de regreso a
España lo que permitió a Tristán nombrarle albacea único para las cosas de acá
y de allá, para las cosas de su alma y las demás mandas testamentarias y con
plenos poderes para entrar en su hacienda y heredar los demás bienes que
restaran tras cumplir sus últimas voluntades.
Entre estas mandas estaba la
dotación de una capellanía en la iglesia de Santa María de su villa natal:
" Y tem mando y es mi voluntad que en la iglesia de Santa María la Mayor
en la dicha villa de Castromocho, se digan dos misas cada semana perpetuamente
en el altar mayor de dicha iglesia por mi ánima e por la de mis padres e por
las personas a quienes soy a cargo; e mando que de mis bienes se compre renta
cierta qual parezca a mis albaceas para efectuar lo susodicho, la qual renta se
dé a un capellán...". Tras el fallecimiento de su albacea perpetuo y
heredero universal, la justicia y regimiento de Castromocho asumirían el
patronazgo de la capellanía.
Hasta 1592 ejerció su patronazgo
desde Sevilla el doctor Cabreros; pero ya antes la justicia de Castromocho
había tenido que pleitear con él en razón de las rentas y la provisión de los
primeros capellanes. El testimonio de la muerte de Cabreros en Sevilla, llegó a
Castromocho a través del licenciado Orejón" clérigo Sacristán Mayor de la
iglesia Mayor de Sevilla, que vino a esta villa..., e dixo e publicó quel
susodicho era muerto, difunto e pasado desta presente vida, e le avía visto
enterrar e sepultar, e tal era público en esta villa y en la dicha ciudad entre
todas las personas que le han conocido como este testigo le conoció..."
El licenciado Orejón era natural
de Castromocho y hermano de Melchor de Orejón escribano de la villa, ante quien
testificó sobre la muerte de Cabreros. La prebenda de la Sacristanía de la
Catedral de Sevilla, no era nada desdeñable y su poseedor gozaba de gran
consideración.
Además de la iglesia de Santa
María, algunas mandas llegaron también para los hermanos de Tristán o sus herederos.
Alonso Aguayo dice recordar que algún tiempo después de la muerte de Tristán
Llorente, su hermano Francisco " fue a Sevilla a cobrar su hacienda como
tal hermano". Debía ser el único hermano superviviente. Descendientes de
su hermana María ocuparían sucesivamente la capellania erigida en Ntra. Señora
de la Colaña.

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